Hemos puesto en conocimiento del Ayuntamiento de Rubí, el peligro que corren motos, bicicletas, e incluso coches en el caso de golpear el borde del cojín que tiene bastante altura, y puede hacer perder el control a un conductor o directamente reventar un neumático, o dañar una llanta. También están al aire los tornillos de las piezas que faltan. De lejos no se aprecia el peligro y por la noche es aun peor.